Qué es el código EAN y cómo lo usa tu negocio
En resumen
- Qué es el EAN
- El número que identifica de forma única a un producto en todo el mundo, representado en las barras que trae el envase.
- Formatos
- EAN-13 es el habitual en Argentina; EAN-8 es la versión corta para envases chicos; UPC es el formato de 12 dígitos de Estados Unidos y Canadá.
- Quién los asigna
- GS1, la organización internacional que administra el sistema. En Argentina, GS1 Argentina.
- Para qué sirve en el mostrador
- Escanear en vez de tipear: menos tiempo por venta, menos errores de precio y stock que se descuenta del producto correcto.
Qué es un código EAN
EAN significa European Article Number, aunque hoy el sistema es mundial y lo administra GS1. Es un número que identifica un producto de forma única: una misma gaseosa de 500 ml tiene el mismo EAN en cualquier comercio del país, y ningún otro producto comparte ese número.
Las barras negras del envase no son más que ese número escrito de una forma que una lectora óptica puede leer rápido y sin equivocarse. Cuando escaneás, la lectora no hace magia: te "tipea" el número, y el sistema busca qué producto tiene ese número cargado.
EAN-13, EAN-8 y UPC: cuál te vas a encontrar
En Argentina casi todo lo que compres va a traer un EAN-13: trece dígitos, donde los primeros identifican al país y a la empresa que registró el producto. Los códigos que empiezan con 779 corresponden a productos registrados en Argentina.
El EAN-8 es la versión corta, de ocho dígitos, que se usa cuando el envase es tan chico que no entra el código completo: chicles, sobres, golosinas.
El UPC es el formato de doce dígitos que se usa en Estados Unidos y Canadá. Lo vas a ver en productos importados. A efectos prácticos un UPC es un EAN-13 con un cero adelante, y cualquier lectora moderna los lee igual.
Qué hacer con los productos que no traen código
Siempre hay cosas que no vienen con código de barras: lo que vendés fraccionado, lo que comprás a granel, lo que arma el propio negocio. Ahí tenés dos caminos.
El primero es no usar código: cargás el producto en el sistema y lo buscás por nombre en la venta. Para una lista corta de productos sin código funciona perfecto y no tiene ningún costo.
El segundo es imprimir tus propias etiquetas con un código interno. Si vas por ese camino, la regla es no inventar códigos que puedan chocar con EAN reales: los rangos que empiezan con 20 a 29 están reservados justamente para uso interno de los comercios, así que son los seguros para numerar lo tuyo.
Qué mirar al comprar una lectora
La mayoría de las lectoras de mostrador se conectan por USB y funcionan en modo teclado (lo que se llama USB HID): la computadora las ve como un teclado más, no hay que instalar nada y lo que escanean aparece donde esté el cursor. Para un comercio, esa es la opción simple y la que menos problemas da.
Las diferencias que sí importan: si es 1D o 2D (las 1D leen solo códigos de barras clásicos; las 2D leen además QR, algo a tener en cuenta si cobrás con QR), y si es de mano o de mostrador (las de mostrador quedan fijas y te dejan las dos manos libres, que en un kiosco con cola se nota).
No hace falta gastar de más: una lectora 1D por USB de gama baja lee igual de bien que una cara. Lo que se paga en las caras es resistencia al uso intensivo y velocidad de lectura en códigos dañados.
La carga inicial: el trabajo que nadie quiere hacer
Lo que frena a la mayoría de los comercios para empezar a usar un sistema no suele ser el precio: es imaginarse cargando dos mil productos uno por uno, con su código, su nombre y su precio. Es un trabajo de días, y por eso muchos lo postergan para siempre.
Hay dos formas de saltearlo. Si ya tenés tu lista en algún lado (un CSV, un Excel o cualquier documento con la información), la precargamos nosotros antes de que empieces: el sistema te llega con tus productos adentro.
Y si no tenés nada armado, podés arrancar con un catálogo ya cargado con más de 7.000 de los productos más vendidos en Argentina. Vienen con su código de barras y su descripción, así que lo único que queda es ajustar los precios a los tuyos y sacar lo que no vendas.
Cómo se usa en tugestion.online
El punto de venta está pensado para trabajar con lectora: escaneás el producto y se agrega a la venta, con su precio y descontando del stock. Lo que no tiene código lo buscás por nombre mientras escribís, y los atajos de teclado de F1 a F12 te dejan armar y cobrar la venta sin soltar el teclado.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa EAN?
European Article Number. Es el sistema de numeración que identifica productos de forma única a nivel mundial, administrado por la organización GS1.
¿Cuál es la diferencia entre EAN-13 y UPC?
El EAN-13 tiene trece dígitos y es el estándar en Argentina y Europa; el UPC tiene doce y es el de Estados Unidos y Canadá. En la práctica un UPC equivale a un EAN-13 con un cero adelante y las lectoras leen los dos.
¿Puedo inventar códigos para mis propios productos?
Sí, pero conviene usar los rangos reservados para uso interno de comercios, que son los que empiezan con 20 a 29. Así no corrés riesgo de chocar con el código real de otro producto.
¿Necesito una lectora especial para el sistema?
No. Cualquier lectora USB que funcione en modo teclado sirve, que es como vienen casi todas. No hay que instalar nada.
¿Puedo vender sin código de barras?
Sí. Los productos se pueden buscar por nombre en el punto de venta, así que la lectora acelera el trabajo pero no es obligatoria.
¿Tengo que cargar los códigos de todos mis productos a mano?
No. Si tenés tu lista en un CSV, un Excel o cualquier documento con la información, la precargamos nosotros antes de que empieces. Y si no tenés nada armado, podés arrancar con un catálogo ya cargado con más de 7.000 de los productos más vendidos en Argentina, con su código de barras y su descripción, y solo ajustarle los precios.